viernes, 30 de abril de 2010

Formación abril, 2010




La catequesis en la familia


¿Cómo catequiza la familia?


- A través del testimonio cristiano de sus miembros
- A través de las conversaciones familiares, impregnadas del espíritu cristiano
de cada miembro, según su edad y condición; los niños también tienen una
una palabra que decir, según su grado de madurez en la fe.


- Mediante la explicación del contenido cristiano o religioso del acontecimientos
familiares, excepcionales u ocasionales, tales como:
nacimientos, bautismos. Bodas, ingreso en la escuela, en el colegio o en la universidad;
cumpleaños u onomásticos; momentos de luto, partida o separación de algún miembro
de la familia; graduaciones, premios y otras ocasiones de éxito en el estudio o en el trabajo



Ø También lo cotidiano ofrece óptimas oportunidades para reflexionar la vida a la luz de la fe: el amanecer, ocaso, la noche, el sol y la lluvia. La casa, las personas que conforman la familia, los bienes que ha o los que faltan, los vecinos, el barrio. Las enfermedades, los momentos de cruz o de fracaso, y también la satisfacción cotidiana del estudio y del trabajo cumplido con responsabilidad.
En muchos hogares la ausencia anómala del padre o la madre, vicios, trato indebido y otras situaciones lamentables en la familia, deben ser tratadas por todos, aportando cada uno lo mejor, desde la fe.



En todas estas ocasiones, la lectura de la Palabra de Dios en familia es la columna donde la fe de todos y de cada uno se sostiene y madura.
Las grandes fiestas litúrgicas dan ocasión para una catequesis familia sencillísima y muy provechosa.



La catequesis familiar complementa tanto la catequesis familiar como la Educación Religiosa Escolar. Es diferente e insustituible.

Todos los miembros de la familia pueden ser, a su vez, agentes y destinatarios en su propio núcleo familiar; se trata de una comunicación de la fe, en la que, como dice el Papa, todos dan y reciben.

La familia es la base de la comunidad eclesial y ha de llevar a sus miembros a integrarse a ella, a partir del Bautismo mismo.



La familia es uno de los tesoros más importantes de los pueblos latinoamericanos y caribeños, y es patrimonio de la humanidad entera. En nuestros países, una parte importante de la población está afectada por difíciles condiciones de vida que amenazan directamente la institución familiar, en nuestra condición de discípulos y misioneros de Jesucristo, estamos llamados a trabajar para que esta situación sea transformada, y la familia asuma su ser y su misión en le ámbito de la sociedad y de la iglesia
Aparecida, 432

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